Universidad Autónoma de Nuevo León

07-junio (16 a 20 hrs) | Universidad Autónoma de Nuevo León

PONENTES


Mariano Armando Pérez Espino


Coordinador de Actividades de la Policía del Programa de Apoyo en Seguridad y Justicia, USAID, México


Iván de la Garza Santos


Consultor en temas de seguridad y Justicia


Aldo Fasci Zuazua


Vocero de Seguridad de Nuevo León


Martín Carlos Sánchez Bocanegra


Director de Renace


Miguel Bernardino Treviño de Hoyos


Socio Director de Riskop, Servicios de Inteligencia, A. C.


Gerardo Saúl Palacios Pámanes


Investigador de la Universidad Autónoma de Nuevo León


Javier Suárez


Secretaría de Seguridad Pública de Nuevo León


Fernando García Mederez


Agente del Ministerio Público de la Federación en Funciones de Fiscal en Jefe del Núcleo de Investigación y Litigación en General Escobedo, Nuevo León

  • El experto Mariano Pérez de la USAID abrió la mesa señalando la necesidad Identificar puntos de vista estratégicos para la implementación de políticas públicas y así, poder hacer el proceso de denuncia más fácil, con menos horas y más eficiencia. Habló sobre una reestructura de entes federales, un Ministerio del interior; También sobre el secretariado ejecutivo de seguridad pública y justicia penal; y fondos públicos administrados para aterrizar las políticas públicas. Indagó en el tema de resultados estratégicos: ¿hacia dónde va la política? Ya que los indicadores no apuntan cuál es el resultado que estamos esperando. Con claridad al respecto se puede pensar en reducir impunidad y abatir cifra negra. Respuesta a los delitos y gente que denuncia. Propuso un canal de comunicación entre MP y policía.
  • Iván de la Garza señaló que, si se va hablar de policía, se tiene que hablar de la colaboración en la investigación. Expuso el ejemplo de la participación de la policía uniformada en medidas cautelares. Planteó que, el modelo le debe facilitar al policía la entrega de la información, para poder establecer criterios claro de cómo es que se necesita la información, útil y pertinente. Situación que permite una mejor labor del MP para que conduzca la investigación.
  • Para el vocero de Nuevo León, Aldo Fasci, Primero hace falta entender el problema, porque los políticos no entienden. Planteó que la Seguridad pública es que no sucedan delitos y que si suceden el culpable vaya a la cárcel. Propuso atacar índices delictivos desde su raíz, atacando la percepción de inseguridad y temor de la sociedad -eso es alto impacto- dijo. Recalcó que la policía debe hacer cosas que no hace, empezando la investigación. El MP debe aprender a investigar. Los casos de flagrancia tienen problemas porque el IPH (Informe Policial Homologado) llega mal llenado. El 20% de las flagrancias son municipales. 80% las hacen las estatales y federales; sin embargo, la seguridad le corresponde al municipio. De tal manera que los alcaldes no están asumiendo su responsabilidad, no capacitan a sus policías y por eso llenan mal el IPH.
  • Ahora todos los delitos son de alto impacto y por eso la policía estatal tiene que agarrar muchos casos. Es decir no hay labor de inteligencia, es por ello que se deben reforzar esos detalles.
  • El experto Martín Sánchez indicó que se necesitaba hacer primero la reforma policial, pero se comenzó por transformar a todas las otras instituciones de procuración y administración de justicia. Es por ello que no hay autonomía ya que las policías locales están demasiado sujetas a los cambios de los presidentes municipales y los gobernadores. En Nuevo León, (San Pedro y Monterrey) expuso capacitaron a sus policías, pero ¿Cómo regular los cambios en cuerpos policiacos? Se deben crear estándares en la ley para que los políticos no puedan eliminar de un plumazo un cuerpo que demostró eficiencia. Ya que si pierde la capacitación. ¿Qué pasa con los recursos que se echan a la basura? Otro tema político: La línea que le marcan los políticos a las policías. Efectividad es igual a agarrar a muchos imputados. Verse duros. Aumento de las detenciones, pero no pasan el control de detención, luego se quejan de los jueces. En política se necesita un cambio en las leyes para racionalizar cómo se mete mano a las policías. Estándar mínimo de funcionamiento, para construir a partir de él, pero no ir debajo de él. E temas de capacitación, dijo, hace falta formación en el sistema acusatorio. Hay homologar los criterios mínimos y luego aumentar las características de cada estado. Además la creación de Academias regionales. Por último indicó que no debe haber diferencias entre salarios de diferentes localidades, ya que ganar igual,les otorga el mismo reconocimiento..
  • Miguel Treviño planteó una serie de reflexiones: Una reforma que parece que no tiene dueño y que no sabemos cómo va. Dijo, debemos asumir un precio de realidad y asumir que va para adelante. Se identifica el problema, pero nadie hace propuestas. Otra reflexión se centró en las procuradurías, mismas que hablan del reto que tienen frente, pero sin visión estratégica, qué sí se hace y que no. Falta evaluación para saber que se puede hacer y qué es lo prioritario por resolver. Subrayó que se invierte en equipo sofisticado, pero poco se hace por capacitar a la policía. También enfatizó la oportunidad que representa la elección de los fiscales, ya que se puede convertir en una figura que sí puede representar a la sociedad en un contexto donde no hay confianza en las autoridades..
  • El académico de la UANL, Gerardo Palacios, habló de tener un sistema proactivo. Se debe hacer el servicio profesional de carrera.Dignificar el rol del policía y la importancia que amerita, ya que, en ocasiones, los policías tienen solo secundaria, es reclutado en leva, le dan 6 meses de capacitación, le dan un arma de poder, y luego se le piden muchas responsabilidades. Se le exige un alto nivel de calidad sin la formación necesaria. Esto es de vital importancia ya que el policía entrega “la materia prima de la fábrica”. Es una locura exigir un IPH al primer respondiente, ya que se necesitan pensamiento complejo y competencias laborales significativas, concluyó..
  • El experto Javier Suárez. Dijo, que en el debido proceso (del nuevo sistema penal acusatorio) tenemos deficiencias de los policías para hacer los IPH. El sistema es el correcto, pero lo que no se tiene es la capacitación. Planteó que es menos cara la prevención que el problema y para ejemplificar hizo un analogía con el problema de la obesidad. El MP es el representante social y debe vigilar a los elementos a su cargo para conseguir obtener una pena.No hay un catálogo de vulnerabilidad. ¿Cómo es que las personas se sienten vulnerables (en qué momentos y lugares?).
  • Fernando García, en su calidad de experto, hizo un ejercicio autocrítico. Dijo, el sistema no es malo; el sistema es un carro nuevo que nos hace falta manejarlo. Señaló que necesitamos entender las funciones del policía que ahora son tres: Primer respondiente, de investigación y para procesar. Al policía le falta preparación en el nuevo sistema. El policía desconoce los tres niveles de contacto: acercamiento, revisión y flagrancia, hay que capacitarlo. Ese es el talón de Aquiles en el nuevo sistema. El policía no está capacitado para el IPH. Un policía de área rural con primaria y secundaria le es difícil esa tarea. Se tarda cinco, siete y hasta 10 horas. Es un mecanismo complejo para alguien sin cierta formación. El primer respondiente además de no tener capacitación, no tiene material básico: guantes, cámara, bolsas, etc. Y tiene poca coordinación con el policía de procesamiento. A veces es excesivo el uso de la fuerza contra el ciudadano. También hay un problema con el tiempo de respuesta, porque, a veces llega hasta dos horas tarde. Sobre su proceder se le cuestiona al policía ¿qué derechos le leíste? y resulta que no conoce ninguno. Recalcó, que el sistema no es malo, hay que conocerlo y estudiarlo.